
Almirante Brown se quedó con el clásico ante Deportivo Morón en Casanova. Con un gol tempranero de Mariano Santiago, el Mirasol se impuso por 1-0 en el Fragata Presidente Sarmiento, reafirmó su paternidad en el historial y cortó una racha de siete partidos sin victorias.
Almirante Brown se adueñó del clásico del Oeste al derrotar por 1-0 a Deportivo Morón, en el encuentro correspondiente a la 35.ª fecha de la Zona A de la Primera Nacional. El equipo dirigido por Andrés «Lobo» Montenegro volvió a festejar después de siete presentaciones sin triunfos y le regaló una alegría inmensa a su gente.
El Mirasol golpeó de entrada. A los nueve minutos del primer tiempo, Ulises Abreliano ejecutó un tiro libre desde la izquierda, Gustavo Cabral ganó de cabeza y peinó la pelota hacia el segundo palo, donde apareció Mariano Santiago para arrojarse al suelo y empujarla al fondo de la red. La definición venció a Julio Salvá y desató la locura en las tribunas del Fragata Presidente Sarmiento.
Con la ventaja a su favor, el desarrollo del clásico tomó un rumbo previsible. Morón salió decidido a buscar la igualdad, mientras que Almirante retrocedió sus líneas, cerró espacios e intentó lastimar de contraataque.
Sin embargo, al conjunto aurinegro le costó hilvanar esas réplicas. Las imprecisiones en la salida y la falta de serenidad en los últimos metros le impidieron aprovechar los espacios que dejaba el rival. Así, la Fragata debió resistir los embates del Gallo y sostener una ventaja que valía mucho más que tres puntos.
En ese contexto, el orden defensivo fue determinante. Bruno Galván respondió con seguridad, mientras que Gustavo Cabral, Enzo Cardozo y, especialmente, Gerardo Alegre Rojas protagonizaron una actuación sobresaliente en el fondo. El resto del equipo acompañó con sacrificio, despliegue y compromiso para impedir que el conjunto de Walter Otta encontrara caminos cómodos hacia el área local.
Morón tuvo algunas oportunidades para cambiar la historia. Sobre el cierre de la primera etapa, Elías Contreras y Gonzalo Berterame dispusieron de ocasiones, pero sus remates se marcharon desviados. En el complemento, Franco Fagúndez, en dos oportunidades, y Mateo Levato, con un cabezazo, también estuvieron cerca de alcanzar el empate.
Pero Almirante resistió. Sin brillar, con el corazón y la entrega que exige un clásico de esta magnitud, el Mirasol defendió la ventaja hasta el pitazo final y desató el festejo del Pueblo Mirasol.
La victoria tuvo un sabor especial: además de cortar la sequía de siete encuentros sin ganar, Almirante volvió a imponerse ante su clásico rival en Isidro Casanova
Con la clasificación al Reducido ya asegurada, el equipo del «Lobo» Montenegro llegará fortalecido al cierre de la fase regular, cuando visite a Godoy Cruz. Pero primero quedará grabada una tarde de desahogo, orgullo y alegría aurinegra.
📺 Este es el gol de la jornada











No hay comentarios.:
Publicar un comentario